Saltar al contenido

Poesías Para El 6 de Agosto

poesias-para-el-6-de-agosto
Índice

BOLIVIA

Autor: Gregorio Reynolds

Amor, honor excelsitud de ensueño
y plenitud de acción la patria encierra
Si sangre redentora fue en la guerra,
gloria es hoy día y porvenir risueño.

Con fe en el alma y fervoroso empeño
-fibra entrañable- el corazón se aferra
profundamente a la nativa tierra,
como la encina al barrancal roqueño.

Que, por ella, el connubio de cariños,
pueblos, sabios, artistas, madres, niños,
de Sucre alienten la sagrada idea.

Que bajo el arco iris promisorio,
la integridad de nuestro territorio
por entre todos los peligros sea.

BOLIVIA

Óscar Alfaro

Patria de laurel y olivo,
del cóndor que se levanta.
De la montaña que canta,
Patria de color nativo…

Abecedario de cimas,
que se siente palpitar.
Y muestrario de los climas,
pero sin beso de mar.

Dulce Patria prisionera
sobre la torre serrana,
ya clarea la mañana
de tu libre primavera.

Corazón del continente
que se desgarra en la cumbre
y por su herida reciente
arroja chorros de lumbre…

Desfile cívico en la paz 6 de agosto
Estudiantes desfilando por el 6 de agosto

PATRIA

Tomás O’Connor

¡Seis de Agosto! Hermoso día
que saluda al patriotismo
recordando el heroísmo
de esta noble patria mía.

Como hoy del caos profundo
surgió bella y esplendente,
grande esta tierra y potente,
a la faz del nuevo mundo.

De Bolívar hija hermosa
a la libertad nacida,
la altiva frente ceñida
lleva de laurel y rosa.

Es noble heroica su historia,
sus hijos bravos y fieles;
brilla entre verdes laureles
su nombre y campos de gloria.

Yo te adorno, ¡Patria mía!
es el tuyo mi destino;
y a saludarte me inclino,
reverente en este día.

Con el corazón henchido
de patriotismo y ternura,
pido a Dios por tu ventura
¡Patria donde yo he nacido!

Patria bella y soberana,
por la que diera mi vida;
¡Patria del alma querida
noble Patria Boliviana!

ESTA PATRIA MÍA

Martín E. Guibarra I.

Esta Patria mía,
vestida de amargura
sentada en la calle,
llorando sin consuelo.

Humillada y triste,
sangrando el corazón,
cubre su cuerpo flaco
los harapos del dolor.

Siempre oí decir:
“La Patria es rica”
¿Dónde está tu riqueza?…
otros se la llevaron.

PATRIA

Leopoldo Díaz

Patria es la tierra donde se ha sufrido,
Patria es la tierra donde se ha soñado,
Patria es la tierra donde se ha luchado,
Patria es la tierra donde se ha vencido.
Patria es la selva, es el oscuro nido,
la cruz del cementerio abandonado,
la voz de los clarines, que ha rasgado
con su flecha de bronce nuestro oído.
Patria es la errante barca del marino,
que en el enorme piélago sonoro
deja una blanca estela en su camino.
Y Patria es el airón de la bandera
que ciñe con relámpagos de oro
el sol, como una virgen cabellera.
Imagen de símbolos pàtrios
imagen de símbolos pàtrios

EL 6 DE AGOSTO

De: Oscar Alfaro

El 6 de agosto ha llegado,
Encendiendo corazones
Y sembrando de canciones
Este suelo alborozado.

Galopando por el cielo,
Desde el fondo de la historia,
Bolívar llega a este suelo,
Entre relumbres de gloria.

Un aire fresco y lozano…
Aves y campanas trinan
Y los niños iluminan
Todo el suelo boliviano.

El himno patrio se ha alzado,
Como un sonoro espiral
Y está el día embanderado
Con el iris nacional.

Y la cara del país
Es joven, india y morena
Y tiene un aire feliz
Y una sonrisa serena…

El cielo crepuscular
Está lleno de murales
Con nuestros héroes triunfales
Mirando el perfil del mar.

Y con sus voces de oro,
Llenando la tarde tibia,
Aves y niños, a coro,
Repiten:“Viva Bolivia!”.

SOY BOLIVIANO

Anonimo

Bolivia por el libertador “Bolívar”,
rojo por la sangre de nuestros héroes,
amarillo por nuestra riqueza,
verde por nuestra abundante flora y fauna.

Mi patria es bella como la estrella manantial.
No hay riqueza como la riqueza de mi tierra natal.

Tierra de turismo,
nación de bellas mujeres,
pueblo de arte y deporte,
estado del altiplano, llano y oriental,
país con abecedario de cimas,
aldea de hermosos y valientes etnias,
patria linda con nueve departamentos,
comarca hermosa con ciento doce provincias.

Y “yo” por mi Bolivia, orgulloso canto mi himno.

Boliviano de corazón,
Orgulloso de nacer en este país,
Libre ya soy…

Inocente yo fui…
Valiente ahora soy.
Increíbles lugares posee mi país, por eso con
Amor y voluntad yo grito…!!! SOY BOLIVIANO

bnadera Aniversario de Bolivia
Aniversario de Bolivia

A BOLIVIA CON PASIÓN

Anonimo

Así como creo en Dios, yo creo en la patria
y preciso de ella como el niño de su ser
como el padre de su hijos
como el peso de su libertad.

Este sentimiento nace en nosotros
ya en el vientre de la madre
porque es la herencia de siempre
es la herencia de ancestro.

Porque patria señores
es la sonrisa de los niños
es la integridad de nuestra juventud
la experiencia del anciano

Patria es el pensamiento y la firmeza de Franz Tamayo
los poemas de Adela Zamudio.

Patria es el canto de zampoñas
las cuecas de Roncal, los taquiraris de Becerra y García
el charango de Cavour
la voz de Gladys Moreno mi amiga del alma.

Patria señores, patria es el fondo de las minas
es labrar los surcos de los campos
es vivir en las fronteras

Patria, patria es la tea de Murillo
la fortaleza de Abaroa
la entereza apasionada de Juana Azurduy de Padilla
Patria es pensar 365 días al año
en recuperar el mar cautivo.

Patria, patria es unidad,
trabajo, paz, poema canto
historia yo veo a mi patria señores
en la candidez de los niños
de los suyos y los míos
y que nadie se atreva a poner un dedo a mi patria

Permítanme señores declararle a mi patria
este amor inquebrantable
permítanme cantar mi serenata en rojo, amarillo y verde
quiero tener el orgullo de sentirme un grano de arena
y apuntara la firmeza de mi patria
quiero verme muerto,
muerto antes de ver sufrir a mi patria
por mi patria señores, por mi patria
por mi bendita BOLIVIA.

Colores de Bolivia

MI BOLIVIA HERMOSA

Autor: Wilfredo Cespedes Aguilar

Ohh ohh ohh patria mía majestuosa que grande es tu nombre
como tu historia y su gente tan linda humilde y llena de cultura
por donde quiera que estemos que también hace tu nueva historia
Que orgullo ser parte de ti.

Haber nacido en tus entrañas, por alimentarme de ti y beber tu agua dulce.

Tierra mía de propios y extraños que generosas eres por abrirnos tus brazos.

Gracias mi linda tierra tú estas en cada instante y ser que piso tus suelos que gallardía llevar tus colores en mis venas y mi corazón

El rojo tuyo está en mi sangre como el de tus héroes que yacen en tus suelos el amarillo dorado en nuestra piel trigueñita y canela, verde en nuestra esperanza de volver a nuestro mar y recuperar nuestro litoral cautivo

Bolivia es aquella que sin pedirte nada a cambio da todo por ti Bolivia es el sonar de las zampoñas.

Bolivia es el charango de Edy Navia tocando en la carretera

Bolivia es un Mamani Mamani que pinta tus paisajes Bolivia es una sopita de mani de las manos de Elva Rodríguez

Bolivia es tu gente obrera. Bolivia es aquel niño novidente Jose Andrés Montaño que con su arte enaltece tu nombre Bolivia es la inspiración de aquel poeta enamorado.

Bolivia es aquel que te ama te añora y que sin estar en tus tierras te festeja en tu día Llora por amor a ti sufre por volver a respirar tu aire a bailar un zapateo oh una linda cumbia andina

Y yo te escribo sin ser poeta sin tener la mejor del mundo porque no la necesito para gritarte sin miedo viva Bolivia, viva mi patria querida cantuta en flor tierra libre y soberana

SOY BOLIVIANO

De: Rodolfo M. Ragucci

¡Soy boliviano!
¡Viva mi Patria!

Mi Patria es bella
como la estrella
matinal.

No hay en el mundo
suelo tan rico
como mi suelo.

No hay bajo el cielo
tierra mejor.
¡Viva mi Patria!

¡Vivan sus heroes!
Pendon glorioso
de ti orgulloso
siempre estare.

Feliz si puedo
vivir cantando
tu insigne historia

y de tu gloria martir morir.

BOLIVIA

De: Benjamín Guzmán C.

Ya por fin cesó la lucha
y libre, feliz me siento,
ya de paz sólo el acento
por dondequiera se escucha.

Quince años de horrible guerra
por la libertad querida,
¡Oh cuánta sangre vertida,
en quiebras, llanos y sierras!…

¡Con cuánta sangre la historia
de mi nacer está escrita!
Mas hoy, la voz maldita de
¡guerra!, sigue a la gloria.

Pues mi angustia tocó al fin
y hoy feliz, independiente,
ostento ornada mi frente
con los lauros de Junín.

Y resplandece mi cielo,
cual sol, cuyo brillo encanta,
de Sucre la gloria santa,
que hace inmortal a este suelo.

Bolívar me dio su nombre
y Sucre su corazón,
es el iris mi pendón.
Soy, ¡Bolivia, no os asombre!

Venid hijas de mi amor,
hijas de mi diadema;
venid aquí como emblema
de riqueza y de valor.

POEMA A BOLIVIA

Anonimo

Seis de agosto día sublime y poderoso
Se celebra la independencia de mi nación
Tu mi linda Bolivia merecías ese honor.

De ser libre para siempre, sin cadenas de temor
Ahora volaras eternamente en busca de resplandor
Bolivia es mi patria bella, poderosa y gran nación.

Libertada por Bolívar el gran Liberador,
De esta América latina, que lo ama con pasión
Por habernos dado tanto de su noble corazón.

Seis de agosto, día sublime y poderoso
Se celebra en mi nación en mi amada patria Bolivia
La libertar, el valor y el honor.

BOLIVIA

Anónimo

Estos versos que hoy escribo,
Los escribo con amor,
Para mi linda Bolivia,
Tierra donde naci yo.

Te llevo en mi corazón,
Oh¡¡¡ mi querida nación,
Vivo en esta región,
Región que lucha por vos.

Bolivia es mi patria,
Una poderosa nación,
Que antes llamada bolívar,
En honor a un libertador.

Libertador Simón Bolívar,
Bolivia te lleva en su corazón,
Diste por ella alma Y vida,
Para liberar esta Nación.

Para ti escribí estos versos,
Versos que se vuelven canción,
En honor al 6 de agosto,
El día de tu liberación…

A MÍ, PATRIA BOLIVIA

Elsy Alpire Vaca

Mi patria se levanta
Aunque herida
Pero libre vuela
Con una ala blanca
Y la otra verde.

Rediseñando en el cielo
La trayectoria trascendente
Que surcó la flecha
Inmortal del siringuero.

Autónoma de hacer otra corriente
Buscando un horizonte nuevo
Que la eleve y dignifique
Quitándole las manchas secas.

De la sangre de sus hijos
Vertida en horas de batalla
Quiere, antes del amanecer
De su segundo siglo.

Engendrar paz y conciencia
Mi Patria es corazón
De la Amerindia
Doncella comprimida.

Entre asedios y deseos,
Ofertas y amenazas
Abrazos y caricias
Que sonríe ante desafíos.

Mi Paria solo quiere
Engendrar paz y conciencia.

Bolivia en el Corazón

Anónimo

Bolivia, en el corazón de cada hijo,
late el pulso de un amor imperecedero,
seis de agosto, en el alma se esparce el brío,
por una tierra de sueños certeros.

En el tejido de su gente, la historia habla,
las fibras de valentía se entrelazan,
las huellas de la lucha, huella en cada alma,
la independencia, bandera que enarbolas.

La riqueza de su tierra y su cultura,
resuenan en melodías de unidad,
Bolivia, en la piel, la huella perdura,
el alma y el espíritu en hermandad.

Que, en cada 6 de agosto, el corazón vibre,
y el amor por la patria jamás se acalle,
Bolivia, en su esencia, siempre libre,
con esperanza y sueños, nunca se desgaste.

Reseña Historia del 6 de Agosto de 1825

El 6 de agosto de 1825 es la fecha que marca la proclamación oficial de la independencia de Bolivia del dominio español, un evento trascendental que culminó un largo y complejo proceso de luchas y sacrificios. Este día no solo celebra la liberación política, sino también el nacimiento de una nación que, a lo largo de los siglos, ha forjado una identidad única y diversa.

Los Antecedentes de la Independencia

Para entender el 6 de agosto, debemos remontarnos al contexto del Alto Perú, el territorio que hoy conocemos como Bolivia. Desde el siglo XVI, esta región fue una colonia española, inicialmente parte del Virreinato del Perú y, a partir de 1776, incorporada al Virreinato del Río de la Plata. Esta reorganización no solo generó tensiones con el Virreinato del Perú, sino que también afectó profundamente las economías mineras de la región.

La sociedad altoperuana era una sociedad profundamente estratificada. Los indígenas (quechuas, aymaras, entre otros) y mestizos, que eran la mayoría, sufrían una explotación implacable a través de la mita (trabajo forzado en minas) y tributos excesivos. Los criollos, nacidos en América de padres españoles, aunque con algunos privilegios, también estaban subordinados a los peninsulares, lo que creaba un caldo de cultivo de descontento generalizado. El «Acta de Independencia» de las Provincias del Alto Perú describe la ferocidad del «León de Iberia» que había «despedazado el desgraciado cuerpo de América y nutridose con su sustancia», señalando que el Alto Perú tenía las heridas más enormes.

A finales del siglo XVIII, este descontento explotó en grandes levantamientos indígenas, como los liderados por Tomás Katari (1779) y Túpac Katari (1780-1781), que incluso llegaron a sitiar La Paz. Aunque estas rebeliones fueron duramente sofocadas y sus líderes ejecutados –Túpac Katari fue descuartizado en vida y su esposa Bartolina Sisa asesinada–, dejaron un legado de resistencia que prefiguró el rechazo al dominio español. Es importante notar que estos primeros levantamientos no contaron con el apoyo de los criollos, quienes, temiendo por sus vidas y propiedades, se aliaron con los españoles para reprimirlos.

La «Chispa de la Liberación Americana»: El Inicio de la Lucha

El debilitamiento de la monarquía española tras la invasión napoleónica de 1808 en la península ibérica, que provocó un vacío de poder con la captura de la familia real, fue el catalizador final. La difusión de las ideas de la Ilustración –libertad, igualdad, fraternidad– y el ejemplo de las independencias en Estados Unidos y Francia encendieron el fuego independentista en toda América Latina.

En el Alto Perú, la «primera ola» de insurrección llegó en 1809 con las Juntas de Charcas (Chuquisaca) y La Paz. La Revolución de Chuquisaca el 25 de mayo de 1809 es considerada el «Primer Grito Libertario de América Latina». Poco después, el 16 de julio de 1809, Pedro Domingo Murillo lideró la Revolución de La Paz, formando la Junta Tuitiva, que incluso abolió el sistema de castas colonial, declarando la igualdad de razas. A pesar de que estas revueltas iniciales a menudo se manifestaron en nombre de Fernando VII, el rey cautivo, reflejaban un creciente deseo de autonomía y un profundo descontento con el dominio colonial. Sin embargo, fueron sofocadas por las fuerzas realistas.

Tras la represión de estas juntas, la lucha se transformó en una guerra de guerrillas, conocida como la Guerra de las Republiquetas (1810-1825). Pequeños ejércitos locales, liderados por caudillos patriotas, mantuvieron la resistencia en áreas rurales, debilitando el control realista. Figuras como Juana Azurduy y su esposo Manuel Ascencio Padilla (Republiqueta de La Laguna), José Miguel Lanza (Republiqueta de Ayopaya), Ignacio Warnes (Republiqueta de Santa Cruz), y Vicente Camargo (Republiqueta de Cinti), fueron cruciales para mantener viva la llama de la independencia. El mundo sabe que el Alto Perú fue «el ara donde se vistió la primera sangre de los libres y la tierra donde existe la tumba del último de los tiranos».

El Impulso Final: Bolívar, Sucre y la Asamblea Deliberante

La situación en Sudamérica se volvió decisiva con la llegada de los ejércitos libertadores de Simón Bolívar. Las victorias de Junín (6 de agosto de 1824) y Ayacucho (9 de diciembre de 1824), esta última comandada por el mariscal Antonio José de Sucre, marcaron el fin del poder realista en el Perú y en América del Sur.

Con el virrey La Serna capitulando en Ayacucho, Sucre, por encargo de Bolívar, continuó la campaña militar hacia el Alto Perú. El 6 de febrero de 1825, Sucre cruzó el río Desaguadero e ingresó en La Paz al día siguiente. Curiosamente, el 29 de enero de 1825, el general José Miguel Lanza ya había tomado La Paz y declarado la independencia de las Provincias del Alto Perú, autonombrándose su primer presidente provisional.

La última resistencia realista fue liderada por el general Pedro Antonio Olañeta, un absolutista recalcitrante. Su derrota y muerte en el Combate de Tumusla el 1 de abril de 1825 significaron el colapso final de las fuerzas españolas en la región. Aunque algunas fuentes debaten si fue una batalla formal o si Olañeta murió por un único disparo de sus propias tropas sublevadas.

Con el territorio liberado, el 9 de febrero de 1825, el mariscal Sucre, junto a Casimiro Olañeta (sobrino del general realista), convocó a una Asamblea Deliberante para decidir el destino de las provincias altoperuanas. La Asamblea, que inicialmente se pensó en Oruro, finalmente se reunió en Chuquisaca (hoy Sucre) el 9 de julio de 1825.

Se presentaron tres posibilidades para el futuro del Alto Perú:

  • Proseguir la unión con Buenos Aires.
  • Mantener la adhesión al Perú.
  • Declarar la independencia absoluta, no solo de España, sino también de las Provincias Unidas del Río de la Plata y del Perú.

El Congreso General Constituyente de Buenos Aires, por decreto del 9 de mayo de 1825, declaró que las provincias del Alto Perú quedaban «en plena libertad para disponer de su suerte», allanando el camino a la independencia. Finalmente, la Asamblea optó por la tercera opción, decidiendo erigirse en un estado soberano e independiente de todas las naciones del viejo y nuevo mundo.

El Acta de la Independencia fue redactada por el presidente del Congreso, José Mariano Serrano, y una comisión. La fecha elegida para su proclamación, el 6 de agosto de 1825, fue en homenaje a la victoria de Bolívar en la Batalla de Junín de 1824.

El Acta es un documento vibrante que proclama: «El mundo sabe que el Alto Perú ha sido, en el continente de América, el ara donde se vistió la primera sangre de los libres y la tierra donde existe la tumba del último de los tiranos». En ella, los departamentos del Alto Perú protestan a la faz de la tierra que su «voluntad irrevocable es gobernarse por sí mismos y ser regidos por la constitución, leyes y autoridades que ellos propios se diesen». Fue firmada por 48 representantes de las intendencias de Charcas (Chuquisaca), Potosí, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Inicialmente, el nuevo estado fue llamado «República Bolívar» en homenaje al Libertador, designándolo «Padre de la República». Bolívar, aunque inicialmente no autorizó públicamente la independencia total del Alto Perú, ya que consideraba que podía conspirar contra los intereses de la Gran Colombia, agradeció los honores. De hecho, fue la ferviente expresión popular en La Paz, Oruro, Potosí y Chuquisaca la que conmovió a Bolívar, quien llamó a la nueva nación su «hija predilecta». Posteriormente, a sugerencia del diputado potosino Manuel Martín Cruz, el nombre fue cambiado a «Bolivia», con la famosa frase: «Si de Rómulo viene Roma, de Bolívar vendrá Bolivia». Bolívar firmó el decreto de reconocimiento de la independencia de Bolivia por parte del Perú el 18 de mayo de 1826.

Consecuencias de la Independencia: Luces y Sombras de una Nueva Nación

La independencia tuvo un impacto multifacético:

  • Políticas: Se puso fin al dominio colonial español y se estableció un nuevo Estado republicano, separándose de los virreinatos del Perú y del Río de la Plata. La Constitución de 1826, inspirada por Bolívar, estableció la separación de poderes y declaró que «Bolivia es, y será para siempre, independiente de toda dominación extranjera». Además, abolió la esclavitud. Sin embargo, el país entró en un período de inestabilidad política crónica, marcado por golpes de estado y tensiones entre élites criollas.
  • Sociales: A pesar del fin del dominio español, la élite criolla conservó el control del Estado y la economía, reemplazando a la élite colonial. Para los grupos populares, especialmente indígenas y afrodescendientes, la independencia tuvo efectos limitados a corto plazo. Los indígenas, a pesar de su protagonismo en la guerra, continuaron sometidos a tributos y trabajos forzados. La historia oficial a menudo minimizó su rol, e incluso la sugerencia de Bolívar de nombrar al país «Azurduy» en honor a Juana Azurduy fue descartada. Solo en el siglo XXI, con la Constitución de 2009, se reconoció a 36 pueblos indígenas, sentando las bases para un Estado Plurinacional.
  • Económicas: El país quedó desgastado por años de guerra. La minería, motor económico colonial, fue descapitalizada, llevando a décadas de escaso dinamismo y dependencia de capitales extranjeros. Las estructuras productivas coloniales, como la explotación minera y el trabajo indígena semi-forzado, persistieron.
  • Culturales e Identidad: La declaración de 1825 fue el germen de la identidad nacional boliviana. Se adoptaron símbolos patrios como el himno nacional, la bandera (inicialmente verde-rojo-verde, luego amarillo-rojo-verde, y finalmente la actual rojo-amarillo-verde) y el escudo. La narrativa oficial exaltó a Bolívar, Sucre y los héroes militares, aunque en las últimas décadas se ha buscado integrar las perspectivas indígenas.

El 6 de Agosto Hoy: Una Fecha de Celebración y Reflexión

El 6 de agosto fue formalmente reconocido desde los primeros años de la república. La Constitución de 1826 ya establecía que el 6 de agosto de cada año el cuerpo legislativo debía reunirse, consagrándola como el Día de la Patria. Esta decisión fue un consenso entre los representantes provinciales.

Las celebraciones han evolucionado. Inicialmente más solemnes, con actos religiosos y desfiles cívico-militares. En la era contemporánea, se han incorporado elementos multiculturales, como bailes folklóricos y expresiones artísticas. Con el Estado Plurinacional de 2009, la narrativa oficial destaca la diversidad cultural del país, y la Wiphala ha sido reconocida como un símbolo patrio oficial, junto a la bandera tricolor, el escudo, el himno, la escarapela, la kantuta y el patujú.

A pesar de ser un pilar de la identidad nacional, el 6 de agosto no está exento de debates historiográficos. Algunos críticos señalan que la independencia de 1825 fue «la independencia que no fue» para los sectores indígenas y afrodescendientes, ya que las estructuras coloniales de racismo y elitismo persistieron. También hay discusiones sobre si la fecha correcta para conmemorar la independencia debería ser el 1 de abril (Combate de Tumusla) por la derrota final realista, argumentando que el 6 de agosto fue una elección simbólica para honrar a Bolívar.

Sin embargo, estas discusiones coexisten en el discurso público. Hoy, el Día de la Independencia sigue siendo uno de los pilares del calendario nacional y de la identidad boliviana. Se celebra con gran fervor en todo el país, con desfiles cívico-militares, ceremonias oficiales y eventos culturales que rinden homenaje a los héroes y a la rica herencia del país. Es un momento para reafirmar el compromiso con los valores de un Estado Plurinacional y para reflexionar sobre los ideales de libertad, justicia y unidad que aún orientan a la nación.

El 6 de agosto de 1825 marca el fin de la dominación colonial y la fundación republicana de Bolivia, un hito que sigue vivo en la memoria colectiva y en el orgullo de ser boliviano.

¡Feliz Día de la Patria, Bolivia!