
Letra y Música: Luis Felipe Arce
Cantemos…
Un himno nuevo al valor
Buscando….
Un ritmo bello de amor.
Al hombre que supo audaz defender
La Patria amada que le vio nacer,
Llenemos de amor y gloria
Al hombre que supo morir.
Abaroa es el sol de gloria
Que en los campos de muerte brilló,
Preludiando canción de victoria
Que el coraje su frente ciñó.
Es por eso que Eduardo Abaroa
Irá en los pliegues del bello pendón
Reflejando su imagen de gloria
Palpitando su gran corazón.
Biografía del Autor: Luis Felipe Arce
El Canto a Abaroa es un emotivo homenaje al patriota defensor de Calama y el Litoral boliviano, Don Eduardo Abaroa, cuya figura histórica es recordada con admiración y respeto en Bolivia y más allá de sus fronteras. La letra y música de este canto fue escrita por el destacado autor boliviano Luis Felipe Arce, quien nació en la Villa Imperial de Potosí en el año de 1900 y falleció en 1966.
Don Eduardo Abaroa, quien nació en San Pedro de Atacama el 13 de octubre de 1838, fue el primogénito de su familia y destacó como Tenedor de Libros y Miembro del Honorable Consejo Municipal de su tierra. Sin embargo, su legado más significativo se encuentra en su defensa del territorio boliviano en la Guerra del Pacífico, donde murió en el Puente del Topater, sobre el Río Loa, el 23 de marzo de 1879, a la temprana edad de 40 años.
Luis Felipe Arce, por su parte, tuvo una destacada formación en música y educación musical. Estudió en la Escuela Nacional de Maestros de Sucre y en el Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires, Argentina, donde se especializó en diversos campos del Arte Musical. Además del Canto a Abaroa, compuso otras obras de temática educativa, como Canto a Murillo y Canto a los próceres. En 1956, publicó un álbum musical llamado «Canciones Escolares para las Escuelas de Bolivia», que tuvo una gran acogida en el ámbito educativo boliviano.
El Canto a Abaroa es un legado cultural que honra la memoria de un patriota boliviano y que ha sido inmortalizado gracias al talento de Luis Felipe Arce, uno de los más destacados músicos y educadores de Bolivia.

RESEÑA HISTÓRICA PARA EL 23 DE MARZO DÍA DEL MAR
23 de marzo: El Día del Mar y la Heroica Defensa de Calama
Cada 23 de marzo, Bolivia se detiene para recordar una de las fechas más profundas de su calendario cívico: el Día del Mar. Esta efeméride no solo es un recordatorio de la pérdida de la cualidad marítima, sino que se ha convertido en el eje central de la identidad nacional boliviana, uniendo discursos de soberanía y resiliencia histórica.
Los Antecedentes: Riqueza y Tensión en el Desierto
A mediados del siglo XIX, el departamento del Litoral boliviano era una región inmensamente rica en guano y salitre, recursos esenciales para la agricultura y la industria bélica de Europa. Sin embargo, la geografía dificultaba la conexión entre esta costa y los centros de poder en los Andes, lo que permitió que empresas con capitales chilenos y británicos dominaran la explotación de estos recursos.
El detonante directo del conflicto fue el famoso «impuesto de los 10 centavos». En 1878, el gobierno de Hilarión Daza decidió aplicar un gravamen de 10 centavos por cada quintal de salitre exportado para enfrentar crisis económicas causadas por sequías y desastres naturales. Chile, alegando que esto violaba el Tratado de Límites de 1874, inició la ocupación de Antofagasta el 14 de febrero de 1879.
El 23 de marzo de 1879: El Combate de Calama
Tras la ocupación de los puertos, las tropas chilenas avanzaron hacia el interior para asegurar los centros mineros y el suministro de agua. Calama se convirtió en el punto de resistencia boliviana. No era un ejército regular el que defendía la plaza, sino un contingente de 135 voluntarios civiles armados de forma precaria contra una fuerza invasora de 544 soldados profesionales.
| Datos del Combate de Calama | Detalle |
|---|---|
| Fecha | 23 de marzo de 1879 |
| Punto Crítico | Puente del Topáter (río Loa) |
| Líder de la Defensa | Ladislao Cabrera |
| Armas Bolivianas | Rifles Winchester y escopetas |
El enfrentamiento duró aproximadamente tres horas. En el sector del puente Topáter, la resistencia fue feroz. Allí, los defensores cavaron trincheras para compensar la enorme diferencia numérica y tecnológica.
Héroes y Protagonistas: Más allá del mitoLa historia oficial destaca figuras centrales, pero también existen nombres que el tiempo no debe borrar:
- Eduardo Abaroa: Fue un contador y empresario que, aunque no tenía obligación militar, se ofreció como voluntario. Antes del combate, escribió una carta ofreciendo suministros de su propio bolsillo para alimentar a la tropa. Su frase final, ante el pedido de rendición en el Topáter, quedó grabada en la memoria boliviana: «¿Rendirme yo? ¡Que se rinda su abuela, carajo!».
- Ladislao Cabrera: Abogado cochabambino y jefe de la defensa de Calama, quien organizó a los civiles ante el abandono del gobierno central.
- Genoveva Ríos: Una niña de 14 años que, durante la toma de Antofagasta, rescató la bandera boliviana de la Intendencia de Policía, escondiéndola entre sus ropas para que no fuera destruida por el ejército invasor.
- Ignacia Zeballos: Una de las valientes «rabonas» que asistió a los heridos y marchó junto a las tropas en condiciones extremas, hoy reconocida como la «Madre del Soldado Boliviano».
Consecuencias e Impacto a Largo Plazo
La derrota en la Guerra del Pacífico y el posterior Tratado de 1904 oficializaron la pérdida de 400 kilómetros de costa y 120,000 kilómetros cuadrados de territorio. Las consecuencias han sido estructurales para Bolivia:
- Efecto Mediterraneidad: Se estima que no tener puertos soberanos reduce el crecimiento del PIB boliviano en un 0.24% anual.
- Costos de Transporte: Exportar productos bolivianos a través de puertos extranjeros es un 40% más costoso que para sus vecinos con costa.
- Diplomacia: Desde 1978, Bolivia y Chile no mantienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores debido a esta disputa.
Perspectiva Crítica: El Mar como Unión
Es importante reflexionar sobre algunos debates historiográficos. Por ejemplo, el mito de que el presidente Daza ocultó la noticia de la invasión para no interrumpir el Carnaval ha sido cuestionado. Investigaciones muestran que la noticia tardó en llegar por la precariedad de los caminos y la falta de telégrafo.
Asimismo, el reclamo marítimo ha servido históricamente como una fuerza capaz de unir a las diversas culturas de Bolivia en un proyecto común. Hoy, aunque la Corte Internacional de Justicia en 2018 determinó que Chile no tiene la obligación jurídica de negociar un acceso soberano, también instó a ambos países a continuar el diálogo.
Conclusión
El 23 de marzo es más que un desfile o un acto escolar. Es el día en que Bolivia honra el valor de civiles que, como Abaroa, decidieron quedarse a defender lo que consideraban su hogar: «Soy boliviano, esto es Bolivia y aquí me quedo». El legado de esta fecha es la persistencia de un pueblo que ve en el mar no solo una ruta comercial, sino una parte irrenunciable de su identidad y su futuro.
Preguntas Frecuentes
Porque el 23 de marzo de 1879 fue el primer enfrentamiento armado de la guerra, donde se produjo la heroica defensa de Calama y la muerte de Eduardo Abaroa.
No, era un civil (comerciante y contador). El grado de Coronel le fue otorgado de forma póstuma por el Estado boliviano en reconocimiento a su valor.
Es un himno que, por ley, debe entonarse en todos los actos cívicos del país para mantener vivo el sentimiento de reivindicación marítima.
Sí, Bolivia cuenta con una Armada Boliviana (con más de 5,000 efectivos) que patrulla los grandes lagos y ríos navegables del país, manteniendo viva la aspiración de retornar al Pacífico.
