
Ave Maria Purisima
“Avi María Porísima
De los ángeles en la tierra
Avi María Porísima
Consuelo del alma mía
Avi María Porísima
Cinco letras del alma mía
Avi María Porísima
En mi muerte, en la tierra”
Gloria angila (Rezo aymara en todos santos)
Gloria anjila
Cieluy anjila
Angilay wawa
Sarakirisma
Cieluy anjila
Kimsa calvario
Pastaniwaita
Ristañataki
Quchuñataki
Cieluy anjila
Gloriay anjila
Kitis tayqama
Kitis awkima
San José tata Satawa
Mariya mama Satawa
Kunarus juta
Sarakirisma
Uywiri juta
Qarpiri juta
Cieluy anjila
Gloriay anjila
Gloria angila (Rezo castellano en todos santos)
Ángel de gloria
Ángel del cielo
Niño angelito
Yo te lo digo
Ángel de cielo
Tres calvarios
He pasado
Para rezar
Para cantar
Ángel del cielo
Ángel de gloria
Quién es tu Madre
Quién es tu Padre
Es San José
Maria mama has de decir
¿A qué has venido debes decirme?
A dar vida he venido
A regar he venido
Ángel de gloria
Ángel del cielo
Título desconocido
“Eco de Jesucristo
Hijo del Gran Señor
Mira mi corazón
Apenado hasta el fondo.
Mira a nuestro Dios
Compadécete Padre
Donde voy a hincarme
Acompáñame también tú.
¡OH! Pecador, mira
Por los pecados tuyos
Al que no tiene pecados
Le han crucificado”.
“Salvación de las almas”
“De Todos Santos ¡Ay wiphalita!
Hasta San Andrés es un mes por ti
vidita.
Mira a nuestro Padre
En qué estado lo han puesto,
Y cuales son sus pecados
Para que lo crucificaran.
¡OH! Yo soy el culpable, Padre,
Perdónanos pues
Que puedes ya hacer
Si estás en las manos de Dios
Frótale los brazos
Que en la cruz están estirados
Por nuestras culpas.
Ay, en la cruz está clavado.
¡OH! Yo soy el culpable, Padre,
Perdónanos pues
Que puedes ya hacer
Si estás en las manos de Dios”
“Corazón de luto” de Yuri Ortuño, cuya letra reza:
El mayor golpe del mundo
que yo tuve en esta vida
fue cuando a los nueve años
perdí mi madre querida.
Arrasada por el fuego
fuerte triste y dolorida
se llevo a mi madrecita
sin adiós ni despedida.
Yo volvía de la escuela
y algo malo presentí
el rancho donde vivía
lleno de gente encontré.
Y antes que alguien me hablase
pronto yo lo imagine
era causa, era la muerte
de la madre que yo ame.
Yo recuerdo la carroza
que llevaba el ataúd
alado yo iba llorando
la tristeza separación.
Al llegar al campo santo
se agotó mi gran dolor
cubrieron con tierra fría
a la madre de mi amor.
Argillosa vi llorando
una forma extraña he llevado
y al cabo de pocos meses
me vi solo y abandonado.
Con la muerte de mi madre
quede triste en la orfandad
con nueve años apenas
en un mundo de maldad.
Tuve hambre, tuve frío
en este mundo perdido
cuando ella aun vivía
me dijo hijo querido.
No has de robar ni matar
no andarás por mal camino
descansa en paz madre mía
cumpliré lo prometido.
Solo queda en mi mente
tu consejo y tu bondad
pero se que dios te guarda
para mi en la eternidad.
Madrecita quien te canta
este hijo que es tu fruto
pues desde mis nueve años
tengo el corazón de luto
pues desde mis nueve años
tengo el corazón de luto.
Glosario de términos en lengua aymara
| Término | Definición |
|---|---|
| Achachi alma | Alma vieja. |
| Alma machaqani | Alma nueva. |
| Amaya Uruchawi | Día de los Difuntos. |
| Ajayu | Alma grande. |
| Ch’amakpacha | Lugar oscuro, malo, la noche. |
| Kacharpaya | Despedida. |
| Kirki | Canción. |
| Quispiña | Panecillo de harina. |
| Resiri | Persona encargada de rezar por el alma. |
| T’ant’awawas | Bebes hechos de pan. |
| Taypi alma | Alma del medio. |
| Wiñaymarka | Se cree que es el lugar donde habitan las almas y de donde los espíritus llegan. |
Cánticos, oraciones en Quechua para Todos los Santos
Tatayku
Tatayku
Cielupi kanki
Sutiyki munasqa kachum
Sumaj kayniyki nogaykuman
Jamuchun
Munayniyki ruasga kachum
Imaynatachus cielopi jinallatataj kau mindupipis.
Spa día
T’antaykuta qowayku
Juchasniykuta perdonawayku,
Imaynatachus nogaykupis
Ontraykupi juchallikojkunata
Perdonayku jina.
Ama juchaman urmajta saqewykuchu
Mana allin kajmantataj jark’awayku. Amen”
Avemaría en quechua: «Saludayki Maria»
Saludayki María
Diuspa graciawan junt’asqa
Kanki
Señor qanwan kasan
Aswan bendicisqa kanki
Tukuy warmismanta
Bendicisqataj wawayki
Jesús.
Santa María
Diuspi maman
Noqayku juchasasapaspaj
Kunan
Wañupojtiykupis. Amen
Copla Cristo Redentor en Quechua
“Todosantos manta
¡ay palomitay!
San Andrés mankilla
¡Por vos viditay!”
(De Todosantos,
¡ay palomita!
Del mes de san Andrés
¡por vos vidita!)
“Todosantos manta
¡ay palomitay!
Si soy de tu gusto
¡Vamos viditay!”
“Todosantos manta
¡Ay palomitay!
Sikimpu muchaway
¡Por vos viditay!!
(de Todosantos,
¡ay palomita!
Bésame el trasero
¡por vos vidita!)
Todos Santos en Bolivia: Una Fiesta Sincera entre Vivos y Muertos
¿Qué es Todos Santos?
Es un proceso, un ritual que te conecta con el pasado de una forma muy personal. En esencia, es el momento en que, se cree, las almas de nuestros difuntos vuelven a casa a visitarnos. Es la reunión familiar que incluye a los que ya se fueron, y por eso es tan importante. No es Halloween, y tampoco es una fecha triste, ¡todo lo contrario! Es una bienvenida gozosa, una celebración de la vida que fue.
Esta tradición es crucial porque sintetiza dos mundos: la fe católica que trajeron los españoles (el Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos) y las profundas tradiciones prehispánicas andinas, donde la muerte era solo un paso y los ancestros jugaban un papel activo en la vida diaria. Por eso, lo que ves en Bolivia es un sincretismo único, vivo y muy boliviano.
Los Antecedentes: Cuando la Muerte Era Solo un Viaje
Para entender Todos Santos, tienes que ir más atrás. En el mundo andino, las culturas precolombinas como la Tiwanaku y la Inca tenían una relación con la muerte que dista mucho de nuestro miedo occidental. La muerte no era el fin, era una transición. Los ancestros, o mallkus, seguían siendo parte de la comunidad, y a menudo eran consultados o incluso sacados de sus tumbas para celebraciones. La vida en la Tierra (el Kay Pacha) y el mundo de arriba y abajo estaban interconectados.
Cuando llegó la Colonia, los evangelizadores se encontraron con esta cosmovisión. No pudieron simplemente borrar la memoria ancestral, así que hicieron algo muy inteligente y común en la época: superpusieron la festividad católica. Los días para honrar a los santos y a los difuntos (1 y 2 de noviembre) coincidieron perfectamente con las ceremonias andinas para el retorno de las almas tras la cosecha. Y así, esa mezcla, ese «mestizaje espiritual», dio lugar a la fiesta que conocemos hoy.
El Relato: Paso a Paso en la Ofrenda Familiar
El relato de la celebración tiene dos momentos clave, y te lo voy a contar como si estuviéramos juntos preparándolo.
1. La Víspera (31 de octubre y 1 de noviembre al mediodía): La Llegada
Aquí empieza el corazón de la fiesta: la preparación de la «Mesa» o «Apert’a» (ofrenda). En cada casa que ha perdido a un ser querido en el último año, y a menudo en todas, se levanta un altar de tres niveles que representa los mundos andinos: el de arriba, el de aquí y el de abajo.
En esta mesa, se colocan con mucho esmero:
- T’antawawas: Son panes con forma de personas, llamas, palomas, o escaleras. La escalera de pan es crucial, pues se cree que ayuda al alma a bajar y luego a subir al cielo. El pan con forma de persona, la T’antawawa (pan-niño o pan-bebé en aymara/quechua), representa al difunto.
- Comida y bebida favorita: Se ponen los platos que más le gustaban al alma que regresa: cerveza, chicha, un guiso especial, caramelos… Tienes que invitarla con lo que más disfrutaba.
- Flores y velas: Las flores, especialmente las amarillas (retama o *clavele), y las velas guían el camino del alma.
- La foto del difunto: Al centro, para honrar su presencia.
A las 12 del mediodía del 1 de noviembre, «las almas llegan». La familia reza, a veces un yatiri (sabio andino) o un sacerdote, y se inicia la vigilia alrededor de la mesa. Es un momento de recuerdo, donde se cuentan anécdotas del ser querido.
2. El Despacho (2 de noviembre al mediodía): El Retorno
Aquí viene la parte social y comunitaria. Amigos, vecinos y, a veces, rezadores profesionales, visitan la casa. Van de mesa en mesa, rezan un padrenuestro o un avemaría por el alma del difunto a cambio de recibir un pedazo del pan o la comida de la ofrenda. ¡Es un intercambio bellísimo! Tú rezas, tú recibes la ofrenda.
A las 12 del mediodía del 2 de noviembre, «las almas se van». Se cree que el alma parte, y es el momento de «despachar» la mesa. Toda la comida, bebida y panes se reparte entre los rezadores, amigos y familiares. Es como un banquete final para asegurar que el alma tiene provisiones para su viaje de regreso y, al mismo tiempo, es la forma en que la familia agradece la visita.
Los Personajes Centrales: Tú y Tu Familia
En esta fiesta, los protagonistas no son generales ni líderes; somos tú, tu abuela, tus tías, la comadre y el vecino. La figura central, obviamente, es el alma del difunto que regresa, quien es recibido con honores.
Pero no podemos olvidar el rol de:
- Las mujeres de la casa: Son las guardianas de la tradición. Son ellas las que hornean o encargan las T’antawawas, las que saben qué le gustaba al difunto, las que preparan el altar con la estética perfecta. Su rol es la memoria culinaria y ritual.
- Los rezadores: Gente de la comunidad que, a menudo, va de casa en casa compartiendo oraciones a cambio de la ofrenda. Son un puente espiritual entre las almas y los vivos.
Impacto y Consecuencias: La Cohesión Social
El impacto de Todos Santos va mucho más allá de una fecha en el calendario. Es un motor de cohesión social.
- Fortalecimiento del tejido comunitario: Al visitar y rezar en las casas, se refuerzan los lazos de vecindad y solidaridad.
- Memoria histórica familiar: Es un ejercicio anual de no olvidar. La historia de la familia se cuenta a través de la comida, los gustos del difunto y las anécdotas compartidas.
- Resistencia cultural: A pesar de la modernización, la tradición sigue fuerte. En un mundo globalizado, es una afirmación de la identidad andina y boliviana.
Memoria y Legado: Una Tradición Inmutable
No hay grandes monumentos a Todos Santos, pero su institucionalización está en la cultura viva. Está en:
- Los Mercados: A finales de octubre, los mercados de El Alto, La Paz, Cochabamba y otros lugares se llenan de hornos dedicados exclusivamente a las T’antawawas. Se vuelve una industria artesanal temporal.
- El Patrimonio Intangible: La UNESCO ha reconocido prácticas similares en México, pero la boliviana, con sus T’antawawas específicas, es un patrimonio inmaterial de la nación.
- La Educación: En muchas escuelas se enseña a armar mesas pequeñas, asegurando la transmisión a las nuevas generaciones.
Perspectiva Crítica: ¿El Alma del Consumo?
Ahora, aquí va la reflexión, lo que a veces no vemos:
La Tensión entre Fe y Consumo: Con los años, la tradición ha adquirido una dimensión económica. Hoy en día, muchas familias compran las T’antawawas y los dulces, en lugar de hacerlos en casa, lo que simplifica la labor, pero ¿le quita un poco de la magia y el valor del esfuerzo? Es un debate constante: ¿Estamos comprando la tradición o la estamos honrando?
La Resistencia a la Tristeza: Mientras en otras culturas la visita al cementerio es silenciosa y solemne, en Bolivia puede ser un festejo ruidoso, con música. Esto es una resistencia a la visión occidental de la muerte como algo temible. Para el boliviano, el alma no viene a sufrir, viene a compartir, y eso requiere alegría. Es un recordatorio de que la tristeza es temporal, pero el lazo familiar es eterno.
Conclusión: El Alma de Bolivia en una Mesa de Pan
Mira, Todos Santos no es solo una fecha. Es la prueba palpable del sincretismo cultural de Bolivia. Es el lugar donde el cristianismo se sentó a charlar con el pensamiento andino y crearon algo hermoso y muy sincero.
Es un momento para que te des cuenta de que tu identidad no se construye solo con los vivos, sino también con los muertos. El legado de esta fiesta es la enseñanza de que la muerte no rompe el círculo familiar; solo lo expande. Y mientras sigamos poniendo esas T’antawawas en la mesa, el alma de Bolivia, esa mezcla vibrante de respeto, amor y comunidad, seguirá más viva que nunca.
Elementos de la mesa de todos los santos y su significado

- Panes de Distintas Formas: Los t’antawawas y urus son panes que representan al difunto, utilizando máscaras para personalizarlos. También se encuentran panes con formas de transportes del difunto, símbolos católicos y ataúdes hechos de bizcochuelo. Los t’antawawas representan a las almas que han partido, sirviendo como un puente simbólico entre los vivos y los muertos.
- Coronas: Las coronas de flores varían en color según la edad del difunto; blancas, rosas y celestes para infantes, mientras que las negras y moradas son para adultos.
- Las Tanta Wawas: Representan las almas que han cruzado al más allá, sirviendo como conexión entre los vivos y los muertos.
- Escalera: Representa la conexión entre la tierra y el cielo, o entre los diferentes planos de existencia en las culturas quechua y aimara.
- Llama y Caballo: Sirven como medios de transporte para las almas, ayudándoles a cargar las ofrendas y a cruzar simbólicos ríos o barreras.
- Caña de Azúcar: Simboliza el bastón que ayuda al difunto en su viaje al más allá.
- Flores: Representan la naturaleza y el amor de la familia, y son llevadas al cementerio una vez que se recoge el altar.
- Toqaru: Tallos de cebolla utilizados para transportar agua y calmar la sed de los espíritus.
- Comida: Platillos favoritos del difunto.
- Bebidas: Incluyen vino, cerveza, chicha y refrescos.
- Agua: Utilizada para rociar la ropa del difunto.
- Coca y Cigarros: Ofrendas para satisfacer al espíritu.
- Epitafio: Tarjeta o nota con el nombre de la persona fallecida.
- Pasankalla: Dulce de maíz que simboliza las nubes, acorde con la temporada de lluvias.
- Velas: Utilizadas para guiar a las almas y acelerar su camino.
- Retamas: Tallos de plantas utilizados para ahuyentar a las malas energías durante la llegada del alma.
- Dulces: Especialmente destinados para los “angelitos” o almas de niños. Los dulces con forma de canasta sirven para llevar ofrendas, mientras que aquellos con forma de gallos anuncian el nuevo día.
Los siguientes elementos también juegan un papel importante en la simbología de la mesa:
- Paloma: Sus alas rojas simbolizan la capacidad de ver el alma.
- Sol y Luna: Iluminan el camino del difunto, alejándolo de la oscuridad y guiándolo en su viaje eterno.
- Cóndor: Vigilante del cielo y guía para las almas.
- Víbora: Acompaña a las almas en su viaje al inframundo, protegiéndolas en su camino.
- Canastas de Dulces: Utilizadas para transportar las ofrendas.
- Guirnaldas y Banderines: Elementos decorativos que simbolizan la unidad familiar y el lazo con el ser querido fallecido.
- Colores: El negro y morado simbolizan el duelo y la adultez; el blanco, la pureza de los niños; y el celeste y rosado, la feminidad o masculinidad del difunto.
- Simbología de la Mesa: La mesa en su conjunto, conocida como mast’aku en Cochabamba, posee una riqueza antropológica, social y cultural, sirviendo como medio de comunicación entre la vida y la muerte.
Bajar a la tierra: la visita de las almas.
Según la tradición, las almas bajan a la tierra desde el medio día del 1 de noviembre hasta el medio día del 2. Durante este tiempo, se cree que las almas visitan a sus seres queridos, disfrutando de las ofrendas que se les ha preparado y se prepara una mesa.
¿Cómo se entiende la muerte en la tradición andina?
Para la tradición andina, la muerte no existe. Se entiende como una transición entre el mundo de los vivos y otro plano espiritual. Contrario a la visión de vida en la religión cristiana, en la tradición andina, el alma continúa su viaje y puede visitar a los vivos en momentos especiales.
Los pueblos originarios con la cultura aporta a esta festividad una perspectiva única sobre la muerte, viéndola no como un final, sino como parte de un ciclo continuo. Esta creencia enriquece la Fiesta de Todos los Santos, dándole un significado más profundo y espiritual.
Diferencias con otras celebraciones en Latinoamérica.
A diferencia de otros países, Bolivia tiene una forma única de honrar a sus difuntos, ya que las almas permanecen en la tierra. Mientras que en otros lugares la muerte se ve con tristeza, en Bolivia se celebra la vida y la conexión eterna con aquellos que han partido.
Recordando a los más jóvenes: cuando el difunto recordado es un niño.
La mesa se arma de forma diferente si el difunto recordado es un niño. Se incluyen juguetes, dulces y otros objetos que eran del agrado del pequeño, simbolizando el amor y el recuerdo hacia ellos.
En resumen:
- La Fiesta de Todos Santos es una celebración boliviana que honra a los difuntos.
- Se celebra el 1 y 2 de noviembre.
- Se preparan mesas con ofrendas, incluyendo pan especial y otros alimentos.
- Las visitas al cementerio son esenciales durante esta festividad.
- Para la tradición andina, la muerte no existe, es solo una transición.
- La festividad tiene influencias tanto prehispánicas como católicas.
Preguntas Frecuentes sobre la Fiesta de Todos los Santos
¿Cuándo se celebra la Fiesta de Todos los Santos y qué relación tiene con el Día de Todos los Santos?
La Fiesta de Todos los Santos se celebra el 1 y 2 de noviembre de cada año en Bolivia. El primer día, 1 de noviembre, coincide con el Día de Todos los Santos, una festividad religiosa que honra a todos los santos y mártires. En Bolivia, esta celebración se ha fusionado con tradiciones indígenas, creando una festividad única en la que se honra y se festeja a las almas de los difuntos.
¿Cómo afecta el color de la tela en la celebración cuando una persona muere?
El color de la tela utilizada en la celebración de la Fiesta de Todos los Santos tiene un significado especial. Si la tela es oscura o negra, esto indica que la persona fallecida era un adulto. Este detalle es parte de los rituales y creencias bolivianos y refleja cómo la muerte y el luto se viven de manera diferente en cada cultura. La elección del color de la tela forma parte de los detalles culturales de muchos bolivianos durante esta festividad.
¿Qué sucede cuando una persona muere según las creencias bolivianas y cómo se celebra a los difuntos?
Cuando alguien muere, la creencia popular en Bolivia es que su alma necesita ser regenerada y ayudada en su transición al otro mundo. Por ello, se prepara una mesa con ofrendas de comida, bebida y objetos personales para festejar a las almas y ayudarlas en su visita a la tierra durante los días de noviembre. Esta práctica es parte del culto a los difuntos y refleja la importancia de mantener viva la conexión con los seres queridos que han fallecido.
¿Cómo se integran las creencias andinas y las influencias externas en la Fiesta de Todos los Santos?
La Fiesta de Todos los Santos en Bolivia es un claro ejemplo de originarios con la cultura religiosa, cómo las creencias andinas y las influencias externas, como las tradiciones religiosas traídas por los españoles, pueden integrarse para crear una celebración única. La creencia andina de que las almas de los difuntos transitan en el mundo y visitan a sus seres queridos se combina con prácticas católicas, creando una festividad rica en simbolismo y significado. Esta integración forma parte de los detalles culturales que caracterizan a muchos bolivianos, mostrando cómo la tradición y la fe pueden coexistir y enriquecerse mutuamente.
Recordemos siempre que más allá de las tradiciones y las festividades, lo esencial es el amor y el recuerdo hacia nuestros seres queridos que han partido. ¡Que la Fiesta de Todos Santos sea un momento de reflexión y conexión con nuestras raíces y tradiciones!
